EL TEXTO A PARTIR
DE LA INSTALACIÓN

El espectador recorrerá cuatro espacios. En la primer escena

una especie de roca de papel, con plantas largas de gran vitalidad situados en el centro del espacio refieren a un “no lugar”,

un espacio entre lo terrenal y lo onírico.

En los siguientes espacios, trabajados para conducir al espectador

en una experiencia inmersiva, se atraviesa un túnel, y por último

una cueva de papel: el habitáculo donde Petra se dormirá para siempre. La instalación conduce al desconcierto sobre dónde

estamos y en qué momento de la historia estamos.